Hacía tiempo que no actualizaba mi blog y hoy me he decidido a hacer un nuevo post. En estos momentos tenemos demasiadas herramientas a nuestro alcance y nos falta tiempo para gestionar todos los espacios web que hemos ido creando en los últimos años.
El mes pasado se hizo realidad una de esas cosas que desde que eres adolescente dices que vas a hacer y al final lo haces: visitar el MOMA de Nueva York y ver un musical en Broadway. Lo hice y disfruté como un niño.
Nueva York es una ciudad que no tenía en mi lista de preferencias para viajar, siempre he pensado en ir pero no me llamaba especialmente la atención. Ahora que he vuelto de allí he de decir que es mucho mejor de lo que yo pensaba. He comido muy bien, la gente ha sido amable conmigo, muchísima gente me ha hablado en castellano, he comprado cosas muy baratas y me he sentido como si estuviese dentro de una película. En el metro te sientes raro porque eres el único ser de raza blanca que está sentado en él. La gente se acumula por las calles pero no te pisan, son gente educada. En las colas que se forman a las puertas de los museos se respira tranquilidad. Visitar el Central Park es como sentirte en una película de Woody Allen...
Podría decir mil cosas bonitas pero prefiero que la visitéis y que opinéis...
Si queréis que os acompañe, yo encantado.








